Pero también es cierto que han surgido nuevas cuestiones éticas porque los cambios están afectando las relaciones humanas, las instituciones sociales y principios morales básicos que se espera tengan vigencia en las distintas sociedades y culturas.
La nueva sociedad basada en las tecnologías de la información y de la computación debería constituirse en un instrumento para la integración social, para formar una sociedad coherente e inclusiva. Debería tender a reducir las desigualdades existentes y asegurar el acceso general a la información y a los servicios. Es indudable que esta sociedad presenta un enorme potencial y habrá de ofrecer muchas oportunidades que es necesario identificar y para las cuales es indispensable formarse. Su desarrollo no puede constituir sólo una expansión de la infraestructura de la información y de la comunicación. Deberá tratarse de una sociedad informada y participativa que transcienda de la noción tecnocéntrica para adquirir una dimensión humana en la cual el conocimiento compartido constituya la base de la cohesión social.
El mundo está sujeto a un cambio casi permanente originado en las nueva tecnologías. Muchos de esos cambios pueden ser considerados como positivos. Y, sin duda, para algunos lo han sido y lo serán en el futuro. Otros han sido perdedores a lo largo del proceso. Esto ha llevado a plantear una suerte de dicotomías vinculadas con estos procesos. Así se mencionan los que tienen y los que no, los ricos en información y los pobres en información, los viejos y los jóvenes, los desarrollados y los en desarrollo, los online y los offline, los usuarios y los desarrolladores, los alfabetos en computación y los iliteratos en computación, los locales y los globales. El mundo de las TIC parece haberse segmentado en muchas partes.
Sin embargo, también es cierto, que los nuevos problemas éticos que ya se han presentado y que siguen surgiendo a una velocidad que en muchos casos parece superar la propuesta de soluciones, requiere un análisis particularizado que podría centrarse en las cuestiones referidas a privacidad, control de trabajadores, propiedad, seguridad, acceso y poder, globalización, responsabilidad moral y profesional.
