distanciamiento, gran confusión y graves conflictos psíquicos
? Atropellos económicos, educativos y sociales: son tan comunes que muchas veces tienen apariencia de inofensivos. Se exteriorizan con limitaciones de todo tipo: para comunicarse con otros, tener acceso a la recreación, para vincularse a instituciones educativas y superarse, para interrelacionarse con familiares y amigos, para trabajar fuera del hogar y hasta para tener acceso a la economía familiar. La negligencia y abandono también tienen este encabezamiento. La víctima llega a convertirse en un ser sombrío y aislado.
Las distintas caracterizaciones del maltrato en la Familia “se subdividen en activas y pasivas. Las activas son más evidentes porque se exteriorizan con acciones físicas, sexo coactivo, ataques verbales, restricciones económicas, sociales y educativas, las pasivas son aquellas que entrañen omisión (negligencia, abandono, falta de comunicación, silencios prolongados, negación de afecto). Todas dejan secuelas irreversibles aunque, en algunos casos, su efecto no sea inmediato o esté invisible”.
La violencia familiar es un problema social, no siempre resulta fácil identificarla o aceptarla, pero existe y que hay que controlarla teniendo en cuenta sus efectos negativos.
Es de vital importancia conocer, establecer y cumplir las normas que regulan la vida personal, familiar y social, donde todos los individuos comprendan la importancia de regular su actuar en el hogar y en la sociedad.
Tendencias valorativas de la Violencia Intrafamiliar en los grupos de riesgos más victimizados.
Las manifestaciones de la violencia en la Familia se ponen de manifiesto principalmente en sus víctimas más débiles, dependientes e inseguras nos encontramos entonces ante los grupos de riesgos, los cuales se componen fundamentalmente de las mujeres, niños, niñas y ancianos.
Podemos entonces valorar sucintamente esta situación en cada uno de ellos.
Violencia Intrafamiliar contra la Mujer:
La mujer durante toda la historia ha sido sometida a grandes sacrificios y maltratos, lo cual ocurre en muchos lugares del mundo todavía en la actualidad. Estas acciones violentas contra la mujer no pueden verse independiente del proceso formativo educativo que se brinda en el seno familiar.
“Este maltrato se hace más evidente en el ámbito de aquellas familias que se desarrollan sobre la base de estructuras rígidas formadas en el poder, el miedo y la obediencia a los patrones tradicionales y culturales, de ahí la necesidad de trabajar por la democratización de la relación familiar”.
La violencia se pone en práctica en ocasiones cuando el agresor siente peligrar su poder o cuando considera que esta es la forma más eficaz para mantenerlo, porque la violencia refuerza la creencia de su poder y en la víctima refuerza la certeza de su situación, esta hace que sufran una serie de discriminaciones, daños físicos y emocionales, no solo por los familiares, sino también por la propia pareja.
Sin embargo, la evaluación de la violencia contra la mujer en general y más específicamente la que ejerce contra ella su compañero de pareja resulta sumamente compleja por las múltiples aristas que la conforman, pero sin dudas” la concepción misma del maltrato no puede desvincularse de la situación de la mujer, de la forma en que ellas asumen su subjetividad y del aprendizaje que mediante la socialización hacen de las normas y valores sociales”.
En relación a este particular encontramos algunas investigaciones que concuerdan al considerar como Mujer Maltratada a «toda persona del sexo femenino que padece maltrato físico, emocional y/o abuso sexual, por acción u omisión, de parte de la pareja con quien mantiene un vínculo de intimidad».
Teniendo en cuenta lo anterior, es necesario señalar que desde el momento en que la mujer se considera víctima, reconoce su estado y puede trabajar en base de cambiar su condición, tomando la decisión de continuar siendo un ente pasivo mientras la violencia se apodera de ella o luchar contra ésta y todos sus efectos negativos.
Si analizamos que el proceso de construirse como víctima implica una legitimación y una concesión de poder a quien proporciona el maltrato, durante este proceso la mujer aprende a identificar los agentes desencadenantes del maltrato (como lo constituye el consumo de sustancias psicoactivas por parte del cónyuge) y los maltratadotes de ésta.
Se ha podido confirmar en las “diversas informaciones analizadas que la violencia tiene un alto contenido cultural, de idiosincrasia nacional, la cual está presente en todos los países, y como paradoja, hay una excesiva violencia contra la mujer en los países de alto desarrollo social y económico, como Estados Unidos, Canadá, España, Francia, Suecia, tanto en la familia, la pareja, como el acoso sexual” fundamentalmente en los trabajos.
Como hemos visto la mujer como víctima de la violencia necesita protección, pero más que todo requiere de reconocer los hechos, para enfrentarse a ésta situación difícil y real que está viviendo.
Violencia Intrafamiliar contra los Niños y las Niñas:
Al enfrentarnos a la realidad del niño violentado, véase este en su condición genérica, consideramos que lo primero que sucede es una total violación a los derechos de esos niños y niñas, por parte del agresor que en estos casos puede ser la madre, el padre, tutores, madrastras, padrastros, familiares, vecinos, maestros o conocidos..
Maltratar a un niño “es innoble y abusivo. Innoble porque humilla sin derecho, porque se impone sobre alguien que no tiene capacidad para defenderse. Maltratar a un niño es también un delito, el niño maltratado crece en el resentimiento y el temor”, podemos considerar que es abusivo porque es injusto su actuar ante un ser de tal diferentes aptitudes. El maltrato “es una forma mal entendida por algunos padres y educadores para educar; abusar de su poder”, donde el menor se encuentra en desventaja, un acto de irresponsabilidad, esto es un problema social, que afecta e interfiere en la integridad y el desarrollo de su personalidad.
El niño maltratado se encuentra falta de cariño y comprensión, crece con miedo y angustia hacia el resto de sus familiares. Guarda en su memoria para siempre, todos y cada uno de los castigos recibidos y en la mayoría de las ocasiones cuando crece reflejará esta conducta en la sociedad.
Estas agresiones tienden a variar en intensidad y frecuencia porque dependen del estado de ánimo del agresor, así como de la capacidad que tiene para enfrentar sus frustraciones y las demás tensiones de la vida ordinaria.
Además el castigo físico o la descalificación tienen también efectos en la imagen que el niño posee de sí mismo. Así un niño que es llamado tonto o que se siente «malo» se sentirá mal consigo mismo, aunque esto no se le diga siempre sino solo a veces. Existe también “el maltrato pasivo o abandono de los niños, que implica no hacerse cargo de ellos y dejar que cada uno se las arregle como puede. El abandono es más frecuente aún cuando se trata de niños con limitaciones físicas o disminución de sus capacidades”.
Estos programas de prevención pasan, en primer lugar, por educarnos a nosotros mismos como padres o futuros padres, a nuestros hijos y a los profesionales que les rodean sobre los peligros y las consecuencias de los abusos sexuales. Esto será vital porque la experiencia demuestra que los niños alertados sobre la posibilidad de ser atacados sexualmente están mejor preparados para protegerse de ello que los que no son conscientes de dicho peligro. Además, tendrán más probabilidades de revelar un incidente que los niños que sólo reconocen vagamente lo que les ha ocurrido.
Uno de los aspectos en los que se deben incrementar acciones son los programas preventivos contra estos males en los cuales se deben ganar en educación a los padres y demás miembros de la Familia y la otra acción es que los padres deben crear un ambiente en el que los niños sean libres de comunicar y discutir cualquier situación que les haga sentirse incómodos, y de revelar cualquier situación que hayan podido sufrir. Se ha de romper la barrera de silencio que rodea a este escenario porque únicamente cuando se es consciente de la gravedad del problema y de sus consecuencias, disminuirán los sentimientos de culpabilidad y vergüenza que suelen experimentar las víctimas de este tipo de actos. Solo entonces se romperá el silencio y dejarán de considerarlo un profundo y oscuro secreto.
Violencia Intrafamiliar contra los Ancianos:
Sobre estos integrantes de los grupos vulnerables de la violencia serán tratados a continuación para abordar la situación de violencia en la Familia hacia los ancianos.
Las mujeres, los niños y los ancianos, por ser lo de más fácil manejo, sumisión y dependencia son los más afectados con la violencia, los que más tiempo se encuentran en los hogares y los que van creando una conciencia de culpa y aceptación, es por ello que necesitan un mayor protagonismo en la sociedad y una ayuda inmediata para resolver ésta situación que no siempre se entiende y se considera por la sociedad.
Consideraciones sobre la Violencia en la Familia contra los Ancianos en Cuba desde la Criminología.
Ha sido durante siglos conocido el abuso y maltrato a la vejez, siendo la violencia la menos reconocida a nivel mundial. Cuba, con una población de amplias características de longevidad debe proyectarse por la eliminación de estos rasgos,

Soy abogada especialista en violencia familiar y me gustaría escribir una nota sobre violencia de género, mi web es: http://www.mujeresenpeligro.com.ar
Le quisiera hacer llegar mi CV y un trabajo de vioelncia familiar
Soy abogda especialista en violencia familiar y me gustaría escribir una nota de violencia de género