hasta tercero gran parte de asignaturas comunes con PolÃticas me permitió hacer las dos. En aquél entonces costaba la matrÃcula en la U.C.M. unas 60.000 ptas. Y yo ganaba 5.000 al mes. Además estaban quitando el nocturno de todas las Universidades y esta era la que iba la última, asà que me iba pisando los talones: cuando finalicé primero quitaron el nocturno, en segundo era el último año de segundo nocturnoâ?¦.Todo esto, me hacÃa sentir muy presionada.
Â
P. ¿Has alcanzado todos los objetivos profesionales que te marcaste?Â
Â
R. No he podido alcanzar ninguno: no puede ejercer SociologÃa, ya que por entonces el único campo de investigación en Madrid, era trabajar para el CESIC y solamente actuábamos como meros instrumentos de la estadÃstica. Además, como tuve dos hijos seguiditos, deje de trabajar y cuando me reincorporé, el mundo de la informática habÃa invadido las empresas, con lo que mis cursos de taquimecanógrafa, etc., terminaron en la basura. Asà que me formé como Analista Financiero y 26 años despuésâ?¦ Me matriculé en lo que me gustaba espero acabar en un año, año y medio, la carrera de PsicologÃa.
Â
P. ¿Te queda algún objetivo por cumplir?
Â
R. SÃ, me quedan todos los nuevos por cumplir: tener mi propio gabinete, seguir estudiando y formándomeâ?¦
Â
P. ¿Por qué la necesidad de estudiar? ¿Es una preocupación que te persigue o� Se trata de otra cosa?
R. Si, es algo que me persigue, busco amoldarme a los tiempos que corren, necesito una continua renovación, busco ser más flexible, más polifacética y más capaz de afrontar este momento en el que se tiende a la globalización y a la multiculturalidad.
Â
P. ¿Ha habido otros acontecimientos también importantes en tu vida?
Â
R. Muchos: mis amores, las enfermedades de mis hijos, la marcha de casa de los dos mayores, mis desamores, mis trabajos y la muerte de mi padre.
Â
Creo que ha habido muchos momentos, pero uno de los más significativos como parte de lo que soy hoy, pudo ser la decisión de irme a vivir con mi pareja cuando tenÃa 19 años. Actualmente, esto no tiene mucha importancia, se ve como algo natural; pero hace 29 años suponÃa una trasgresión a las normas de la época. Supuso además un rechazo familiar, mis padres no tuvieron contacto conmigo hasta saber que yo estaba embarazada y que mi decisión de irme de casa enâ? concubinatoâ? no obedecÃa a estar embarazada, sino a una decisión razonada de cómo querÃa vivir mi vida.
Â
VivÃamos en plena transición polÃtica, estaban emergiendo los movimientos feministas y destacar era un signo de rebeldÃa, y una vergüenza, en especial como mujer, no estar casada, y mucho peor tener hijos sin este contrato. Recientemente se acababa de otorgar la mayorÃa de edad a los 18 años, (antes estaba en 21), y aún asà los hijos nacidos fuera del matrimonio de las menores de 21 en caso de la desaparición o muerte del padre pasaban a la custodia del abuelo de más edad.
Â
Por otro lado la incorporación a la mujer a la Universidad era muy pequeña, y la mayor parte de ellas cuando tenÃan hijos abandonaban su proyecto personal para dedicarse a la familia.
Â
Asà que yo llevaba todas las papeletas para ser una â??raraâ?: pertenecÃa a un partido feminista, participaba en cooperación con los partidos de la oposición del momento, trabajaba, estudiabaâ?¦.Yo sentÃa que sólo en un papel â??no me desviéâ?: cuando nació mi primer hijo yo dejé de trabajarâ?¦
Â
De todas manera, lo más importante para mi ha sido mi decisión de tener hijos.
Â
P. ¿En qué sentido estos momentos han sido importantes para ti?
Â
R. Todos ellos han provocado crisis y cambios en mi forma de vida y de sentir.
Â
P. ¿Qué han supuesto para ti como persona?
Â
R. A pesar de los tambaleos, han supuesto crecimiento, fortalecimiento y sobre todo aceptar que nada es para siempre, y casi nada alcanzable. Quizá tenÃa unas metas muy altas y exigentes. Ahora estoy más tranquila y saboreo mejor lo que consigo. Me siento más madura.
Â
P. ¿Cómo sabes lo que está bien o lo que está mal?
Â
R. No lo sé, y sé que no lo sabré. Lo que procuro es no hacer daño de manera consciente a nadie. En estos momentos estoy aprendiendo a hacerme menos daño a mi misma y a cuidarme un poco más. Creo que estoy en el buen camino.
Â
P. ¿Cómo has llegado a tener las creencias más importantes en tu vida? ¿Las has interiorizado tú solo/a? ¿Dónde las aprendiste?
Â
R. Creo que las he aprendido a través de la experiencia, y por tanto aunque las haya interiorizado no ha sido sola, sino que se ha producido a través de la interacción con los demás, y básicamente como todos, a través de mis padres, mis hermanas, la formación, el trabajo, mis hijos, mis amigos�.
Â
P. ¿Cuáles son tus temores? ¿Cómo los vives?
Â
R. Mi mayor miedo es mi propia cobardÃa, mi indefensión y lo agotador de la posición de lucha que he tenido en la vida. Ahora pretendo cambiarla y tengo miedo a este posicionamiento, a este nuevo reto.
Â
P. ¿Estás satisfecho con tu vida?
Â
R. Sinceramente, no. Soy todavÃa muy exigente.
Â
P. ¿Qué te faltarÃa?
Â
R. Creo que no me falta nada en cuanto a recursos personales, seguramente, cuando finalice mis nuevos estudios, esta nueva situación provocará los cambios que por fin estén en concordancia con mis objetivos vitales y personales.
Â
P. ¿Cuál es ahora tu proyecto vital?
Â
R. Salir de mis duelos: mi separación, la muerte de mi padre, la soledad, etc.
Â
P. ¿Por qué no has conseguido alcanzarlo?
Â
R. Porque son muy recientes y aún estoy muy herida.
Â
P. ¿Hay algún acontecimiento que haya influido para conseguirlo? ¿O, para no conseguirlo?
R. Siempre hay acontecimientos, que son sólo pretextos y justificaciones para conseguirlo o no.
Entrevista nº 2
P. ¿Cuál es tu� Nombre, edad, sexo, estado civil, estudios, profesión, hijos?
Â
R. F.G.V., 40 años, varón, casado, Ingeniero, Director General en una multinacional, hija en proceso (mi mujer está embarazada).
Â
P. ¿Cómo te definirÃas como persona?
Â
R. Yo qué sé� son muchas cosas� en fin, me defino como trabajador, honesto, fiel hasta que dejo de serlo� tengo paciencia aunque no lo parezca. Positivo, hedonista, vital. Cascarrabias, criticón.
Â
P. ¿Cómo has llegado a esta definición que acabas de dar?
Â
R. Espontáneamente.
Â
P. ¿Cuál es tu papel en la familia y en la sociedad? ¿Cómo los has aprendido? ¿Quién te los enseñó?
Â
R. Mi papel en la familia es ecuánime con mi pareja. No tengo ningún rol. No sé cómo lo he aprendidoâ?¦ supongo que por lo vivido en mi familia nuclear. Entiendo que es asÃ, no considero que haya aprendido un rol. Mis padres, ambos, me enseñaron a ser asÃ.
Â
Mi papel en la sociedad es ninguno. Bueno, ser un ciudadano más. Este papel me lo han enseñado mi familia, mis profesores, amigos, parejasâ?¦ todas las personas que han interaccionado durante mi proceso de maduración. Me han enseñado lo que creo que debe y no debe hacerse. Por ejemplo, el rollo de Margarita y Santiago, ese problema de pareja enseña cosas que no debe hacer un marido, comportamientos que no deben producirse: un marido no debe sobreproteger a la mujer, no debe engañar a su mujer, no debe encasillar a su mujer en un rol especÃfico, en este caso, el de madre y el de â??Marujaâ?.
Â
P. ¿En qué consiste tu rol como (mujer/hombre)? ¿Quién te ha enseñado tu rol?
