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R. No considero que tenga que tener un rol como hombre, sino que debo tenerlo como ser humano. El sexo es superfluo para mÃ. Esto me lo han enseñado los mismos de la pregunta anterior.
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P. Ser hombre, ¿te ha facilitado o dificultado tus objetivos?
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R. SÃ, me los ha facilitado de forma favorable.
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P. ¿Qué experiencias de tu vida destacarÃas como más importantes que hayan supuesto un cambio en tu persona?
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R. Mis estudios. Estudiar ingenierÃa. Cambios de instituto y de amigos. Elegir mi primer trabajo. Cambios de trabajo. Independización de mis padres. Mi primera pareja y las demás. Conocer a mi última pareja.
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De entre todas ellas, destacarÃa dos como las más importantes, aunque las demás también lo han sido: en primer lugar, la decisión de fundar una familia con mi última pareja porque, en parte desaparece mi persona, y porque hay que asumir nuevas responsabilidades y adaptarme a una convivencia; en segundo lugar, la decisión de asumir responsabilidades sobre personas en una empresa porque implica un planteamiento de trabajo, de responsabilidad, de forma de trabajar, de reto, muy diferente a todo lo hecho anteriormente.
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P. ¿Qué han supuesto estas experiencias vitales en tu desarrollo personal?
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R. Suponen aprendizaje, madurez, nuevo sentido de la responsabilidad, sentido del destino.
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P. ¿Has alcanzado todos los objetivos vitales que te marcaste? ¿Queda alguno por cumplir? ¿De qué tipo?
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R. No los he alcanzado todavÃa, pero soy feliz. Me quedan unos cuantos. Me quedan por cumplir objetivos materiales y personales. En lo referente a los personales: ser un padre de familia, la educación de los hijos, ser menos independiente, ser menos materialista, ser más sociable, ser más compasivo, ser más paciente. Pero soy feliz.
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P. ¿Ha habido momentos que te hayan marcado significativamente en tu vida?
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R. SÃ. La muerte de mi abuelo.
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P. ¿En qué sentido han sido importantes?
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R. Porque era una persona a la que estaba muy apegado y aprendÃa mucho de él.
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P. ¿Qué han supuesto para ti como persona?
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R. Ha supuesto pena y un vacÃo, y dejar de tener ese punto de referencia.
P. ¿Cómo sabes lo que está bien o lo que está mal? ¿Cómo has llegado a tener las creencias más importantes en tu vida? ¿Las has interiorizado tú solo/a? ¿Dónde las aprendiste?
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R. Por la escala de valores social, la escala de valores católica, y la escala de valores que me han dado todas aquellas personas que he considerado que me podÃan enseñar algo, que han tenido mi confianza para considerar que podÃa aprender de ellas.
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P. ¿Cuáles son tus temores? ¿Cómo los vives?
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R. La soledad, la pobreza, la muerte de los seres queridos, que se olviden de mÃ, el no hacer nada importante en este mundo. Me condicionan la vida para ser más cauto, pero no son una obsesión porque creo que aún a pesar de que todos estos miedos se cumplieran, saldrÃa adelante y sobrevivirÃa.
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P. ¿Estás satisfecho con tu vida?
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R. SÃ, al 80%.
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P. ¿Cuál es tu proyecto vital?
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R. Ser feliz.
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P. ¿Has conseguido alcanzarlo?
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R. SÃ
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P. ¿Hay algún acontecimiento que haya influido para conseguirlo? ¿O para no conseguirlo?
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No hay uno solo sino que son muchos, continuamente se producen esos acontecimientos.
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Análisis de las entrevistas
* Entrevista nº 1: L.F.C.. Podemos interpretar que esta mujer, en un principio, de sus experiencias vitales ha tenido que reconducir sus ideales y objetivos en función de razones y valores sociales más en â??el mÃâ? que nos indica Mead (1934) que en su â??yoâ?, y que ahora, en su madurez se empieza a ver a sà misma objetivando su experiencia.
En esta experiencia nos apunta cómo ha tenido que ir adaptándose a los avances tecnológicos del ámbito social y económico al que se ha ido incorporando en las sucesivas interrupciones que se han producido en su vida laboral; consiguiendo no aislarse de los cambios de trabajo y de roles personales en los que ha sido partÃcipe; ella misma afirma que en la pregunta 9 que sus conocimientos anteriores se fueron a la basura, teniendo que conformar una nueva identidad perteneciente a la lógica informática evitando llegar a ser lo que Simmel (1989) define como personalidad blassé. La condición de la subjetivización que ha adquirido L.F.C. de la vida social, es (como ella Ãndica implÃcitamente) una posibilidad para crear tantas formas de vida como sean posibles, y su forma de vida se ha tenido que ir conformando de acuerdo a los acontecimientos, no sólo los que ella querÃa provocar sino, y fundamentalmente, a los que la empujan; esta es la impronta de su tecnologÃa del yo, aludiendo a Foucault, siente que estuvo sirviendo al poder y siendo una especie de sicario de la autoridad. Porque, en la profesionalización obligada que ella ha tenido, se ha sometido a un proceso de adquisición de conocimientos medidos y mediados mediante los enjuiciamientos, pruebas y exámenes, poniendo en constante reto su carácter combativo proveniente de la subjetividad feminista o â??sujeto del deseoâ?. Y al mismo tiempo ha ido aceptado deberes que la proveyesen de de una estabilidad individual.
* Entrevista nº 2: F.G.V. Por el contrario, vemos que en su relato no ha tenido como L.F.C. que reconducir sus objetivos vitales, sino que ha ido construyéndose a sà mismo en función de sus valores y apetencias, al menos a primera vista. Podemos detectar que las tecnologÃas del yo en F.G.V. hacen referencia a las enseñanzas recibidas, pues en varias ocasiones menciona lo que ha aprendido, lo que puede aprender de los demás, lo que ha dejado de aprender, etc. Parece que sus procesos de subjetivización han tenido lugar por medio del aprendizaje en diferentes sistemas: la escuela, la familia, su entorno social. Y podemos ver cómo ha ido, a partir de éstos, interiorizando dispositivos de normalización de sà mismo: estudiar, elegir un trabajo, elegir una pareja definitiva, formar una familia, educar a sus hijos.
Aunque pareciera que se ha constituido al margen de los procesos culturales, podemos ver que no es asÃ, pues su desarrollo responde a un ciclo vital individual que podrÃamos denominar â??normativoâ? en base a lo que es considerado lógico en la sociedad actual occidental y moderna.  Â
Análisis cruzado de ambas entrevistas:
Podemos observar que ambos sujetos han construido su yo desde tecnologÃas básicamente distintas, primero como personas, después como sexos diferentes, siguiendo por entornos sociales y económicos diferentes.
Esto hace de L.F.C. una persona cuya tecnologÃa está fundamentada en el sobre esfuerzo para conseguir un lugar propio y merecido; siendo representativa de la resistencia y el arte de vivir a que hace referencia el artÃculo de GarcÃa Canal. Observamos que frente a F.G.V., ella no hace mención a la felicidad como objetivo último sino a un continúo construirse en función de los demás (primero familia nuclear, después sus parejas e hijos y por último ella).
L.F.C., como vemos a través de su narrativa no llega a definirse. Podemos interpretar que sigue en su búsqueda. Mientras que de F.G.V., podemos concluir que tiene mucha parte del camino recorrido ya que sus derechos están reconocidos sin cuestionamientos. No hay, en su yo, luchas sino un devenir, una elección de vida que no ha sido desviada por agentes externos a su propio yo. Cómo queda explÃcito en el discurso de ambos: F.G.V. es conciso y práctico, sus contenidos son fluidos y directos y los de L.F.C. son densos, detallistas, con un discurso emocional más amplio, que si tuviéramos que representarlos gráficamente, uno serÃa lineal ascendente y la otra estarÃa llena de altibajos. En F.G.V., vemos cómo
